Las cosas aquí son distintas desde que termino la 3ra guerra mundial. Las calles están destrozadas, igual que las personas que las habitan, los rostros pálidos, sucios, llenos de incertidumbre y tristeza se reflejan en aquellos vidrios rotos con manchas de sangre, esa que fue derramada por aquellos "rebeldes" que prefirieron luchar por un mundo de paz, a vivir en un infierno de tinieblas, con olor a muerte, y el llanto de una humanidad que no sabía como reaccionar ante tanta catástrofe. Ahora sólo doy gracias al universo, porque eso ya termino.
Hoy es la noche más fría que recuerde en muchos años, el paisaje es aterrador, hay cadáveres por cualquier lado, los caminos son difíciles de recorrer, la fuerza no nos acompaña, mucho menos las ganas, somos los sobrevivientes y aún así todos nos sentimos muertos. La batalla "se gano" pero nadie sabe si somos vencedores de esta guerra, los aviones ya no sobrevuelan estos cielos, hemos dejado de escuchar bombas rugir en nuestras tierras, y al mismo tiempo sacudir nuestras entrañas, los rezos ahora son de agradecimiento, y no de ayuda, el llanto de la gente ya es melancolía que traen los recuerdos, y no el miedo que los habitaba todo este tiempo. Ojalá estuvieras aquí para no sentirme basura, ojalá tomarás mi mano como lo hacías cada noche antes de dormir, me encantaría que estuvieras sonriendo frente a mí. ¿Por qué los intereses de un sistema tienen que acabar con los sueños de tanta gente? hay preguntas que me hago todo el tiempo, y que muchas veces no me interesa siquiera saber su respuesta.Hoy dormiremos en donde nuestros cuerpos caigan, la tribu 76 siempre ha estado unida, quedamos pocos, han muerto bastantes desde que nos asignaron la zona, Leo, Goliat, Melisa y yo, somos los únicos que nos mantenemos entre tanto escombro, necesitamos urgentemente recargar nuestras energías, no podemos mantener las cosas así, tenemos que empezar pronto a cambiar lo que nos rodea, afortunadamente en el pueblo donde estamos se encuentran otras personas, no son muchas, pero serán de bastante ayuda para empezar una sociedad desde sus principios.
Hoy es la noche más fría que recuerde en muchos años, el paisaje es aterrador, hay cadáveres por cualquier lado, los caminos son difíciles de recorrer, la fuerza no nos acompaña, mucho menos las ganas, somos los sobrevivientes y aún así todos nos sentimos muertos. La batalla "se gano" pero nadie sabe si somos vencedores de esta guerra, los aviones ya no sobrevuelan estos cielos, hemos dejado de escuchar bombas rugir en nuestras tierras, y al mismo tiempo sacudir nuestras entrañas, los rezos ahora son de agradecimiento, y no de ayuda, el llanto de la gente ya es melancolía que traen los recuerdos, y no el miedo que los habitaba todo este tiempo. Ojalá estuvieras aquí para no sentirme basura, ojalá tomarás mi mano como lo hacías cada noche antes de dormir, me encantaría que estuvieras sonriendo frente a mí. ¿Por qué los intereses de un sistema tienen que acabar con los sueños de tanta gente? hay preguntas que me hago todo el tiempo, y que muchas veces no me interesa siquiera saber su respuesta.Hoy dormiremos en donde nuestros cuerpos caigan, la tribu 76 siempre ha estado unida, quedamos pocos, han muerto bastantes desde que nos asignaron la zona, Leo, Goliat, Melisa y yo, somos los únicos que nos mantenemos entre tanto escombro, necesitamos urgentemente recargar nuestras energías, no podemos mantener las cosas así, tenemos que empezar pronto a cambiar lo que nos rodea, afortunadamente en el pueblo donde estamos se encuentran otras personas, no son muchas, pero serán de bastante ayuda para empezar una sociedad desde sus principios.-Goliat, ¿a cuántos grados nos encontramos está noche?.
-Si mis cálculos no me fallan creo que entre 10 y 12 grados Celcius, capitán.
-Olvida eso de capitán, la guerra termino, sólo dime Roberto, creo que tendremos que buscar pronto un refugio cálido.
-Sí, deberíamos hacerlo pronto porque ya no siento mis manos.
-Yo tampoco siento las mías capitán, creo que deberíamos ir con los Doyle, siempre nos han recibido bien.
-No quiero repetirles de nuevo que olviden lo de capitán, dejen eso atrás, empecemos de nuevo, ¿bien?
-¡Bien!
-Entonces no se diga más, vayamos con los Doyle. Estamos justo en el centro, tendremos que caminar hacia el este, y después hacia el sur.
-No seas payaso Leo, la casa se encuentra a dos cuadras de aquí, vamonos ya.
Los Doyle eran una familia británica que durante la guerra nos había brindando apoyo, recuerdo muy bien cuando los ingleses entraron a Irlanda buscando tribus latinas, ellos nos guardaron en un pasadizo secreto en el sótano. El señor William Doyle era ya un viejo rebelde de las fuerzas Europeas, que se dedicaba a ayudar a todos en silencio, vivía con su esposa, Dailet, una cubana exiliada en los años 20, y sus dos hijas, Mary de 22 años, quien era una fantástica escritora, y Lucy de 19, una luchadora de los derechos universales, siempre sirviendo a los demás. Vivían en una pequeña casa que guardaba bajo sus tierras un sótano enorme, dónde tenían además de una gran biblioteca, víveres que fueron guardando desde meses antes de que empezará todo. Son una familia de letrados, todos muy inteligentes, el señor William había sido en los tiempos de la "Estabilidad" maestro de astronomía en la universidad Isacc Newton de Cambridge, era considerado un genio de nuestros tiempos, la armada Europea le rogó para que se uniera a sus filas, pero se negó con el pretexto de que era muy viejo para pensar tanto en esas cosas, se mudo en el 2025 a un pequeño pueblo Irlandés llamado Adare donde se dedico a criar a sus hijas junto con Dailet quien era hasta no hace mucho, su estudiante en la universidad, mantuvieron un romance secreto en aquellos tiempos, Dailet era un hermosa mujer, con toda la pinta latina, cuerpo espectacular, y unos ojos que podían enamorar a cualquiera, había llegado a Inglaterra junto con sus padres después del exilio que le dieron a todos aquellos que no quisieron formar parte del ejercito Rojo de Cuba. Para su desgracia no paso mucho tiempo, para que el mundo sufriera una 3ra guerra mundial, así que su padre no tuvo remedio más que regresar a Cuba a combatir junto a su gente, cosa que su madre y ella no apoyaron, decidiendo quedarse a vivir aquí, y uniéndose a las Fuerzas de Inglaterra. Ellos ayudaban a todos los que creían con buenas intenciones, sabían que nosotros luchábamos por nuestro pueblo, por una causa justa, y no sólo por el agua. -Esos bastardos un día van a acabar con toda la raza humana. Decía eufórico mientras señalaba la bandera Europea que tenía sobre la chimenea.
Nosotros habíamos entrado por costas Irlandesas en el 42, por medio de un submarino capaz de volverse imperceptible no sólo para el radar, sino también para el ojo humano. Yo era el encargado de comandar la tribu 76 , nuestra zona designada era Irlanda, veníamos 7 tribus latinas, la 76, la 21, la 66, la tribu élite Mexicana, la tribu élite Colombiana, la 106 de Argentina y el escuadrón 33, el mejor de todos. Al llegar tuvimos que tomar rumbos distintos, el escuadrón 33 se encargo de designarnos la zona especifica que debíamos cubrir, la mía fue sorprendida más adelante por un pequeño grupo fanático de la alianza Europea, tuvimos algunas bajas, pero gracias a que nosotros eramos más, pudimos hacerle frente, y acabamos con todos, no eran más de 20 guerrilleros, y sólo porque fuimos emboscados perdimos a 2 de los nuestros, realmente no nos esperábamos una emboscada tan pronto, sino estoy seguro que no habría caído nadie. Lo primero que hicimos fue tomar sus armas e irnos hacia las montañas a buscar refugio. Muchos de nosotros peleábamos por justicia, otros por venganza, pero sin dudas no había nadie que no luchara por nuestra raza, jamás imaginamos lo que nos esperaba durante los próximos 5 años.
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